26 de diciembre de 2025
2025: doce meses de libros
Últimamente veo la vida en libros. Me explico: cuando ahora, al final del año 2025, echo la vista atrás, como suele hacerse en estas épocas, no solo me vienen a la cabeza personas con las que he compartido, lugares donde he estado, situaciones que he vivido, emociones que me han llenado, sino que junto a todos ellos se cuelan los títulos de los libros que he ido trayendo a la librería y dando a conocer, y en los que yo misma he buceado.
En ENERO recuerdo Siete dientes de león, una leyenda sobre la creación de los colores, con una mujer mayor como protagonista y mediadora entre la realidad y la fantasía… ¿una bruja?
En FEBRERO me llegó un cómic gamberro para primeros lectores: Las metamorfosis de Selma, un libro en el que una niña, al modo de un clásico hombre lobo, se convertía en un perro. Más tarde, llegaría un segundo volumen en el que Selma se convertía en un hombre mayor, con todo lo que eso conlleva de sorpresa y de situaciones inesperadas.
MARZO, además de ser el mes del cumpleaños de mi hijo, me trajo un álbum por el que siento debilidad, me refiero a Nunca vi una bruja. Confieso que cuando lo vi en el catálogo no me dijo gran cosa, pero por una corazonada, le di una oportunidad y lo pedí. Y ya desde la portada me sorprendió; la cara de la abuela de la portada tiene unos agujeros troquelados, a modo de gafas, para empezar a jugar con el libro ya antes de abrirlo, poniendo nuestras caras justo detrás y disfrazándonos de la abuela solo con ese gesto. Qué decir de las preciosas ilustraciones naïves, hechas al estilo de un dibujo infantil, encantadoras, imaginativas, misteriosas en algún caso (porque el tema de las brujas lo requiere), y con una sorpresa al final donde, a través de un test, la persona que lo lee puede saber si ha visto o no una bruja, en algún momento de su vida. Un pequeño libro que ofrece una simpática y divertida experiencia de lectura.
En ABRIL hablamos de sexo en el cole de mi hijo y eso me impulsó a investigar sobre los libros informativos en torno al tema. Finalmente me decidí por libros muy diferentes porque el tema de la sexualidad requiere un enfoque completo y con perspectivas diversas. Así, Hojas de olmo se proveyó de Sexo es una palabra divertida, centrado en la pubertad, con acento en la diversidad y la libertad en el desarrollo sexual; ¿Cómo se hace un bebé?, que aborda los aspectos reproductivos pero ofrece una visión amplia de los tipos de familia y de la sexualidad, además de contar con unas ilustraciones muy divertidas; por último, y con una perspectiva de humor, está Cuéntamelo todo, que sin pelos en la lengua, responde a las 101 preguntas más curiosas y alocadas sobre sexualidad humana en todos sus aspectos, incluso alguno que yo no llegué a imaginar; un punto de humor y espontaneidad en el tema.
En MAYO, además de conocer los maravillosos cómics de Catherine Meurisse (una superviviente de Charlie Hébdo que escribe y dibuja para personas adultas), tocó salir de aventuras por el mundo con una curiosa y pequeña novela para la chavalería que ya lee de manera independiente. Aventuras de una chimpancé con nombre humano, Sally Jones, cuyo título no miente: La leyenda de Sally Jones. A Sally Jones le pasa de todo: es cazada en la selva, es embarcada, es utilizada para entrar a robar en las casas, es llevada a un circo… y la pobre lo vive todo con gran entereza, valor y emociones intensas. Pareciera la más humana de la historia, siendo un animal. Un libro con unas profusas y originales ilustraciones en color.
En JUNIO llegó a mi vida Mi olivo, y digo “a mi vida” porque no solo lo traje a la librería sino que leyéndolo sentí un poco más la historia de resistencia del pueblo palestino; la metáfora del olivo, como árbol fuerte, que genera comunidad y que renace con la unión, la lucha y la valentía de un pueblo, nos trae a la realidad, a diferencia de otros álbumes ilustrados. Puede ser una buena introducción para hablar de Palestina con las criaturas, para que comiencen a entender su lucha, la situación violenta y atroz que nunca debiera haber sucedido, y sobre lo que las personas que vivimos en la distancia el genocidio podemos hacer para apoyar al pueblo palestino y, por extensión, los Derechos Humanos.
JULIO, además de llevarme a los Pirineos a descubrir montañas y ríos, me trajo libros para bebés. Entre ellos Bota, que destila ternura y juego. Un gato que se esconde y del que solo encontramos la cola, las patas o las orejas a lo largo del cuento, al ritmo de unas rimas sencillas que nos dan pistas sobre lo que está haciendo el gatito: sencillo y perfecto para jugar cantando y rimando con los bebés en el regazo.
AGOSTO fue el mes en que entendí que el enfado nos lleva a lugares recónditos y nos encierra. Estuve leyendo un álbum de Beatrice Alemagna con cuya historia cualquier criatura preadolescente se puede identificar: Su Alteza Lodo, Princesa de Barro . Las emociones como la rabia o el enfado, las relaciones con los hermanos y los afectos complejos que empiezan a experimentar los no-tan-peques, son la guía de este álbum, con la ilustración siempre original y expresiva de la autora.
En SEPTIEMBRE, aún con el buen sabor de boca que dejan los libros en los que una ve reflejadas sus emociones, seguí indagando en el tema, esta vez desde la adolescencia, con el libro Comedy Queen. Este libro aborda el duelo de una adolescente que recorre un camino difícil hacia la aceptación.
OCTUBRE fue el mes de empezar a quedarse en casa, con un poco de silencio tras el verano y las fiestas de nuestra ciudad. Un momento perfecto para leer un poco de poesía, casi al azar, como a mí me gusta leer poesía. Y digo al azar porque tomé contacto con la poesía de María Teresa Andruetto en forma de juego, con Poesía a la carta. Este juego de cartas demuestra que hay muchas formas de leer, no solo en un volumen clásico con su portada, sus tapas, sus páginas… una forma de sorprender leyendo o leer sorprendiéndose.
En NOVIEMBRE se coló en Hojas de olmo, junto a la emoción de cumplir un año, un libro que no hay manera de definir, que mezcla citas de escritores y escritoras “ilustres” e información biográfica sobre estos, junto a ilustraciones oníricas y maravillosas, junto a comentarios infantiles sobre los libros…una mezcla que atrae y absorbe, que dan ganas de pasar horas leyendo, pensando y descubriendo cada detalle de los dibujos; hablo de Si no te gusta leer no es culpa tuya, ¡toda una experiencia!
Y, por último, en DICIEMBRE, se han colado en la librería algunos libros relacionados con el invierno, la navidad, la quietud, la alegría y el frío. Entre ellos me ha conquistado Tom y Momo. Un libro delicado cuyas ilustraciones parecen de algodón, como si al tocarlas pudieras sentirlas mullidas. La historia es sencilla: dos pequeños que van a vivir al mismo barrio y no se conocen pero sus vidas transcurren paralelas. Aquí se plantea un juego con las ilustraciones que los y las peques deben ir descubriendo con el desarrollo de la historia. Encantador.
Un deseo
Y así despido el año, feliz de haberlo visto a través de los libros de Hojas de olmo. Espero que todas aquellas personas que habéis entrado por la pequeña puerta imaginaria del tronco del olmo, hayáis disfrutado tanto leyendo y jugando con los libros como yo he disfrutado seleccionándolos para vosotras.
Mi deseo de fin de año es que sigamos mirando a través de todos los colores que nos regala la lectura, los claros y brillantes y los más oscuros, los colores de la fantasía y de la vida.
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